Débora
manrique

Un buen punto de partida a la hora de intentar conocer a Débora Manrique lo encontraríamos en una frase: “Cada una de las diversas mujeres que habitan en mí”. Y es que, en el caso de Manrique, esas mujeres son muchas.

Desde muy temprana edad tomó contacto con las tablas en representaciones infantiles, descubriendo desde el primer instante que el medio artístico no solo era un espacio en el que se sentía cómoda y segura; no solo era un lugar o una actividad; supo que era una parte de ella y, probablemente, una forma de expresión con la que podía llegar a mostrar una verdad interior a lo que no siempre se puede acceder con palabras.

Sin desvincularse en ningún momento de ese paraíso descubierto y tras haberlo compaginado con sus estudios de Bachillerato, decidió acceder a la universidad y graduarse en Relaciones Laborales y Recursos Humanos. Y es ahí, en esa aparente contradicción entre dos mundos que parecen antagónicos, donde podemos atisbar lo que distingue a esta mujer. Y es, ni más, ni menos, que una personalidad poliédrica, inconformista, que lo quiere todo y que es capaz de integrar en una misma esencia los elementos más contradictorios. Finalizada su carrera universitaria y máster en Derecho Laboral y Seguridad Social y en apenas nueve meses de preparación de oposición, consigue plaza de funcionaria del estado y se traslada a Madrid, abriéndose por fin a las mayores posibilidades humanísticas que ofrece la capital, respecto de las provincias.

Muy joven todavía, pero ya situada en el terreno laboral y libre para perseguir su verdadero sueño, la Manrique saca provecho de sus talentos y cualidades innatas.

Con una voz media, cálida, íntima y sugerente, explora su faceta de cantante incorporándose a la agrupación musical “Queridos compañeros”, liderada por Rafael de Guillermo. Asimismo, incursiona en el mundo de las colaboraciones en directo con diferentes cantautores.

Sería más adelante, tras haber tomado clases de piano y haberse familiarizado con el solfeo, cuando se decide a componer sus propios temas, siempre impregnados de una particular fusión entre ritmos latinos y balada española. Y es que, efectivamente, Débora Manrique también ha tenido el contacto el mundo del baile, siendo especialmente destacable su destreza en los bailes latinos.

Y ha sido ahora, en el año 2023, tras una dilatada andadura experiencial y formativa, cuando se embarca en el proyecto musical “SONGOLÉ”, que es el nacimiento de la potente fusión intercultural habida entre la música cubana y la española.

En definitiva, Débora Manrique, la Manrique, es esa mujer natural de Murcia y madrileña de adopción, esa fuerza de la naturaleza que sabe de Derecho, que ama la naturaleza, que se interesa por las causas sociales y, sobre todo, esa que baila, que canta, que actúa, que interpreta, que está enamorada de todas las artes… Porque dentro de ella habitan muchas mujeres… y el arte también.